La inflación es un ladrón invisible
Es de primero de economía —y debería ser también de sindicalismo— que la inflación es como un impuesto. Un impuesto invisible a los trabajadores. Nuestros propios compañeros de banca privada lo saben y se lo dicen a sus clientes de grandes patrimonios.
Desde 2010, a los trabajadores nos han machacado como si fuéramos los culpables de una crisis que nunca tuvo que ver con nuestra profesionalidad. Durante los años 2011–2014 se acordó, por primera vez, desligar las subidas salariales de la evolución del IPC y ligarlas al PIB y a la rentabilidad del negocio. De regalo, comenzamos con tres años de congelación salarial.
Los mismos sindicatos que te dijeron que la inflación no volvería a subir, que en la nueva normalidad tendríamos décadas de tipos a cero, ahora nos quieren hacer creer que el reciente Convenio es "probablemente el mejor de la historia" y que en 2026 ya estaremos, no empatados, sino ganando poder adquisitivo.
La empresa les felicita en silencio. Claro: consigue miles de millones, en parte, por tener trabajadores low cost.
Los sindicatos firmantes comparan desde 2018 (inflación aparente: 16,4%). Desde 2010 —cuando se desvinculó el salario del IPC— la pérdida supera el 40%. Fuente: INE · Convenios BOE · STOP
La pérdida real es aún mayor si se incluyen todos los conceptos salariales. Si vienes de un ALI (Barclays, Banco de Valencia, Bankia…) el impacto ha sido destructivo. Fuente: STOP CaixaBank · INE
El 40% de pérdida que no quieren que calcules
Los sindicatos firmantes hacen trampas al solitario: comparan desde 2018 para que la inflación les salga más baja, del 16,4%. Pero la realidad es que desde 2010, cuando se desligaron nuestros salarios del IPC, la pérdida de poder adquisitivo acumulada supera el 30% a cierre de 2023, y ronda el 40% sumando las proyecciones hasta 2026.
El problema de fondo: esa pérdida capitaliza. Se acumula y se agranda cada año. Lo que no te suben hoy es dinero que pierdes para siempre en tu jubilación y en tu vida diaria.
Desconectados de la realidad: los índices que nadie actualiza
Es inasumible que, con el menú diario y la gasolina en máximos históricos, las dietas y el pago por kilometraje sigan estancados en tablas de años pasados. Trabajar para la entidad no puede costarle dinero al empleado. La negativa a actualizar estos conceptos no es "ahorro": es una reducción salarial encubierta que pagas tú de tu bolsillo.
Resumen: Elevar la compensación de comida a 14€ para quienes realizan jornada con tardes, están en HLS o en horarios singulares y ampliar el derecho a la compensación a los jueves por la tarde.
Existen índices públicos que miden exactamente estos costes. Los sindicatos que sí los exigen en Europa los utilizan como referencia obligatoria en la negociación, esta lucha la lidera STOP en Caixabank y pedimos unirse al resto:
Justicia Retributiva
Por supuesto, exigimos que cualquier incremento, plus o actualización sea NO ABSORBIBLE Y NO COMPENSABLE. No aceptaremos que nos vendan una subida salarial mientras, por la puerta de atrás, nos reducen los complementos personales.
Subida que se absorbe = subida que no existe.
TODOS NOSOTROS, independientemente de nuestra fecha de entrada, no es que no vamos a recuperar dinero: es que la pérdida, como capitaliza, cada vez será mayor. El plus mejora convenio, ni de lejos, compensa esta pérdida. Y los trienios —que no sirven para compensar la inflación, por mucho que te intenten hacer creer— también habrán perdido un 30% de su valor real en 2026.
¿Sabes cuánto ha ganado CaixaBank en el mismo período?
Mientras tú pierdes un 40% desde 2010, la entidad ha acumulado cerca de 28.000 millones de euros en beneficios. . La inflación, como un glaucoma, ha machacado el salario de todos,. Y si te aplicaron un ALI en los últimos quinquenios (Barclays, Banco de Valencia, Bankia…),el ensañamiento contigo ha sido destructivo,.
Petición formal a la Dirección y Comité de Empresa
Porque no estás loco. Porque en términos reales cobras menos. Porque nuestra entidad gana cada vez más. Porque aunque estés cada vez más empobrecido y tu fiscalidad sea mayor, cuando protestas a tu sindicato te dicen que eres un desagradecido.
Ahora STOP
Afíliate — Por 50 € al año. Es tu derecho. Es tu decisión.
Porque una mentira contada mil veces, nunca será verdad.